
“Sabes que tu mejor mordida es el silencio…”
El rabo de la gran mona Antonio Benítez Rojo
El mundo clandestino de la droga corre paralelo al legal. Se encuentran y hay un cortocircuito sordo hecho de sobreentendidos de secretos. En agosto del año pasado una mujer que dice trabajar de bagayera de 38 años del San Expedito denuncia que unos tipos armados mintiendo ser de la Brigada se le meten en la casa buscando plata y tras golpear a su marido y ser mordidos por su perro dogo, huyen. El 31 en la feria manos oranenses reconoce a uno que la Policía detiene. Es del 25 de mayo se llama Marcelo Tomás Chavez (29). Lo acusan de robo doblemente calificado por arma y banda en grado de tentativa y amenazas.
A la victima Drogas peligrosas la allana el 12 de diciembre y le secuestran cocaína y marihuana. La acusan de tenencia de estupefacientes para comercializar. El 8 de enero le confirman la prisión preventiva en una audiencia multipropósito. El 24 de febrero, en otra, a Chavez. A pesar no se parece a la descripción de los asaltantes.
Denunciante y denunciado presos ambos y ahí rondando y dándole sentido la droga.
