
“patrañas y engañifas de los miserables que no pueden con la suerte de uno…”
La historia de mis dientes Valeria Luiselli
El salón Orán en la última bienal global de funcionarios corruptos y/o ineptos resultó chico. Hubo que agregar algunas obras que venían a completar el rompecabezas del ex Juez Raúl Reynoso, figura de pedestal en el hampa judicial, con su propio fiscal José Luis Bruno, socio confeso en algunas desprolijidades u olvidos tarifados en dólares en el mundo narco.
Con Juez y Fiscal condenados el asunto no se cerró.
El actual Juez federal de Orán Gustavo Montoya instruyó a sus secretarios revisar todas las causas penales anteriores a diciembre del 2015 buscando en su tramitación “indicios sospechosos”. Ya encontraron una.

En febrero del 2014 en Senda Hachada detuvieron a una pareja de correntinos que traía bolivianos a trabajar. Venían en un Chevrolet Onix. Fueron procesados por trata de personas con prisión preventiva. Tras varios abogados en Julio se presentó el letrado Ramón Valor (condenado a cuatro años de prisión efectiva como integrante de la banda de Reynoso dedicada a chanchuyos con narcos y detenidos). Reynoso le dio la libertad al hombre bajo caución personal cosa que había negado tajantemente durante cinco meses. Y le devolvió al auto.
