“Ella se acerca. Tiene un arma en la mano…”
La garita Gabriela Cabezón Cámara
No era un simulacro de evacuación. A las once de la mañana medio tribunales salió a la calle luego de un fuerte estruendo. Era que un auto se había incrustado con otro estacionado. Que a su vez dañó por efectos del topetazo a los dos estacionados delante. Un desastre.
Manejaba el Fiat uno “misil” una mujer que estaba ida de alcohol patente en las botellas de cerveza del piso.
El chevrolet impactado era de la enfermera de tribunales cuyo box está justo enfrente del siniestro. Cuando salió se quería morir.
Al parecer la responsable del choque se durmió. Quedó en una especie de inconciencia etílica sin atinar, siquiera, a bajarse. Por suerte no mató a nadie.