

“La gente que pasaba por la vereda no les prestaba atención…”
La casa de Adela Mariana Enríquez
El 11 de enero motoristas policiales ven a un tipo de capucha y pantalones deportivos en una esquina, quien, respondiendo al estereotipo criminal, sale corriendo apenas oye ¡Alto Policía!. Lo siguen se mete a una casa y lo sacan de una piecita del fondo donde se ha escondido. La dueña no lo conoce.
Es el “Guachón” Héctor César Martinez (30) del Balut. Tiene una condena cumplida de cinco años por robo calificado entre una pila de antecedentes pero ahora está trabajando legal. Le meten violación de domicilio, amenazas y resistencia a la autoridad.

Hoy con su abogado Sergio Herrera y la fiscalía buscan validar un abreviado de veinticinco días de prisión efectiva por desobedecer a la autoridad. Para el Juez Oyarzú el planteo es insostenible. Si no cometió los delitos que le imputaban la desobediencia sonaba a invento. Persiguieron a un tipo que estaba en una esquina sin hacer nada. Deberían pedirle disculpas por un evidente abuso de poder. Lo absolvió sin más.
Martinez pensaba se iba mañana SE FUE HOY. Y sin condena.
