

“El destino mezcla las cartas, y nosotros jugamos…”
Schopenhauer
Lleva diecisiete meses recluido en un cuartucho lúgubre de tres por dos sin baño y refrigerado con el aire que sacude la sábana de una ventana sin vidrio. Cada día más lejos del despacho con aire acondicionado y toilette privado de Juez de Garantías de segunda nominación de Orán cargo que ocupó casi diez años. Lo destituyeron y van a juzgarlo por corrupción.
Aceptar dinero para beneficiar a delincuentes.
Otros involucrados confirmaron coimas condición impuesta para salir en libertad tras un año de amasijo carcelario. Así cualquiera. Pueden haber sido sinceros pero también haber cedido a una estrategia extorsiva por parte de los fiscales.
El ex Juez Claudio Alejandro Parisi (52) en la propaganda acusadora no tiene chance. El juicio es burocracia.

Contra ese destino su abogado el salteño Guillermo Alberto presentó un pedido de nulidad absoluta basado en que el fiscal que manejó el caso Daniel Espilocín nombrado en el distrito judicial centro actuó fuera de su jurisdicción de una manera ilegítima. Sin resolución ni ley que lo autorice.
El asunto va para largo. Las cartas están jugadas.
La verdad no viene a cuento.
