
“Las ruedas aullaron como perros cuando frenó…”
Heath Ledger Olivia Gallo
Eso se llama tener suerte. Sos un oficial de Investigaciones vas patrullando a menos de tres cuadras del Juzgado federal y te cruza un tipo con dos cajas al hombro que las revolea al verte y te deja tirado para las fotos casi treinta y nueve kilos de cocaína. Nada de inteligencia previa ni de vigilancia discreta ni de seguimiento por denuncia web.
Sucedió el sábado pasado nueve y media de la noche calle España entre General Paz y Laprida.

El transportero era Tomás Fernando Acosta (23) -portada- con domicilio en barrio Mitre de San Miguel de Tucumán mudado a la fuerza a la sub comisaría 9 de Julio como preso de la Justicia federal.
Un amigo nuestro muy mal hablado no hablaría de azar o de suerte sino de culo. Otra lectura permite fantasear que en el Orán actual no podes salir a dar un paseo sin que te tropieces con un narco desbolado.
