

“flaco, hambriento y vigilante, silencioso y temeroso como un fantasma…”
El lobo Hermann Hesse
Un electricista salteño de 29 años trabaja en las obras de remodelación del hospital San Vicente de Paul. Ayer noche poco antes del apagón camina por calle Yrigoyen con su mochila negra en los hombros y su celular en la mano. Pleno centro. Siente que lo tironean fuerte. Un chango excitado apurado y nervioso quiere sus cosas. Tiene un cuchillo. Le tira estocadas de espadachín. Se mete gente de la vuelta. Lo corren. En la 25 de mayo y Guemes es retenido hasta que policías de la primera se hacen cargo. Es del barrio Libertad. Dieciséis años.
Le toca una celda oscura por el corte de luz.
