
“Mucha gente anda con eso de las flores blancas para liberar las almas, últimamente…”
Gótico correntino Mariana Enriquez
Cuando las chicas salieron del taxi caminando como robots a pila se les vino la noche. Venían de Bolivia en un Cronos ocupando las ventanillas del asiento trasero. El martes 25 al mediodía. Las controlaba gendarmería en el 28.
Tenían tres paquetes amarillos pegados al cuerpo cada una y un morral con cosas de Bolivia para vender. Eran hermanas. Peso neto de cocaína sin el empaquetamiento cinco mil novecientos noventa y ocho gramos, seis kilos en trazo grueso.
Celeste Agustina (23) y María del Carmen Rivero (20) eran detenidas por infracción a la ley de estupefacientes. Un poco culpables un poco víctimas de esta fiebre de la plata fácil de la droga que pagan los más humildes, los más vulnerables. Las chicas no tienen antecedentes.
