
“Ella misma era, ante todo, celos…”
El falso autostop Milán Kundera
Acusado de haber asesinado al ex marido de su mujer Ángel Gabriel Canchi un chango de 22 años de Isla de Cañas estuvo preso tres años y cincuenta y siete días.
En el lapso del 15 de abril del 2023 cuando Gonzalo Saturnino Ibarra (30) padre de los hijos de su nueva pareja apareció en una calle oscura del pueblo con un puntazo de tramontina en el corazón hasta este once de Junio del 2026 fue condenado en diciembre del 2025 a diez años de prisión fallo de la Sala I de Juicio de Orán.

Tribunal con un record de sentencias rebotadas en Impugnación empezando con la del “Gallego” René Martinez en el 2015 condenado a cadena perpetua y luego absuelto lisa y llanamente en la revisión. Acá vieron a un bestial femicida y en Impugnación a un héroe que intentó salvar a la mujer que se estaba ahorcando. Errorcete. El hombre le llevaba cuarenta años a la víctima. Con ese puterío, ese detalle, al tipo tenía que ser culpable.

Algo parecido pasó ahora con Canchi su culpabilidad se basaba no en la evidencia de su participación sino en el triángulo amoroso del que formaba parte.
Su abogado Juan Manuel Pizarro Echenique apuntó a que nadie lo vio cerca del crimen, del arma homicida sin su ADN, tampoco en las ropas de Ibarra, y que el abracadabra de horarios de los testigos no permitían certeza respecto a los movimientos del acusado.
Siendo muy críticos con la actuación de la fiscalía y los Jueces locales la Sala II de Impugnación con la firma de los Jueces Javier Aranibar, María Edith Rodriguez y Santiago Villagrán decretaron absolución e inmediata libertad.
