
“Se esconde algo que no tiene que salir…”
La casa de Adela Mariana Enríquez
Varios efectivos de Drogas peligrosas fisgoneaban una casa en donde la calle Alvarado pierde el poncho situada sobre el confín de los asentamientos 4 de Junio en la que, según una denuncia web, se vendía droga las veinticuatro horas. La tarea era confirmar o no la información anónima. Estamos en septiembre el año pasado.
Mucha gente entraba y salía cuchicheo pasamanos bicheo de los alrededores nervios.
Un cliente en la puerta gritaba ¡vendéme Grillo! y desde adentro le contestaban ¡ahora no tengo pasá más tarde!. A otros los cruzaban con pasta base recién comprada.
En el allanamiento a Patricio Eusebio “Grillo” Vasquez le secuestraban plantines de marihuana, balanza, plásticos, y otros elementos de fraccionamiento minorista. En un Juicio abreviado confesaba dedicarse al negocio pactando una pena de cuatro años de cárcel (el mínimo). Lo homologó el Juez Francisco Oyarzú en una audiencia flexible. Hoy viernes.
